Hace ya unas semanas que regresé de un viaje que ha cambiado la evolución del año de una forma espectacular y tenía pendiente escribir un post sobre ello.

Una vez más gracias a la colaboración que mantengo con la Universitat de Barcelona tuve la oportunidad de realizar una nueva escapada a Nicaragua. Ya estuve allí con Rakel hace aproximadamente 3 años pero en aquella ocasión tuvimos que permanecer siempre cerca de Managua ya que teníamos sesiones previstas para toda la semana que estuvimos allí, así que esta vez nos hemos resarcido explorando más en profundidad el país.

La aventura estuvo a punto de empezar bastante mal, ya que cuando estábamos facturando las maletas el buen hombre que nos estaba atendiendo me advierte que mi pasaporte está caducado, advertencia que precedió al temible "usted no va a volar". Es igual de increíble que tuviera el pasaporte caducado y no me hubiera dado cuenta como el hecho de que sea posible realizar en 25 minutos el siguiente trayecto:

Terminal B > Comisaría de PN (señor que dice necesitas 1 foto) > Terminal A (hasta el foto-que-te-mato) saltando por encima de las maletas de la gente, etc. > Comisaría de PN (polícia que sin prisas) > Terminal B > Inicio de la Terminal A (embarque a 1 min. de cerrar las puertas).

Bueno, así empezamos, la verdad es que nunca pensé que lo conseguiría y de hecho tanto Rakel como Gemma ya estaban realizando planes alternativos sin mí, que majas ...

Seguidamente realizamos el paseito de rigor de aeropuerto en aeropuerto hasta Managua. Allí negociamos con un taxi que nos llevó a San Jorge para partir a la mañana siguiente prontito hacia Ometepe. La imagen de la isla desde el barco que te lleva a ella es absolutamente espectacular, tiene algo de mágico contemplarla, no parece posible que realmente puedan nacer esos dos picos enormes dentro de un lago.

En Ometepe estuvimos 2 días justitos pero tuvimos ocasión de invertir uno de ellos en la escalada al volcán Maderas con la gran suerte de que nos pudo acompañar el fundador del turismo en la Isla ! Para él cualquier bicho que volaba era una lora y el nombre científico de los batracios era "ranita" ! En fin, una excursión de 7 horas salvando un desnivel de algo más de 1.000m, ideal para estirar las piernas.

Después de abandonar Ometepe volvimos a Managua donde nos esperaba la gente de la Universidad Centroamericana para compartir la experiencia en el uso de las Carpeta Digital y la verdad que fue muy satisfactoria. También les presentamos las mejoras de la nueva versión y creo que quedaron bastante contentos. Aprovechamos la ocasión para platicar con el Webmaster la universidad y comentar algunos temas con ellos.

Una vez concluidas las sesiones en la universidad invertimos un día por los alrededores de Managua, nos acompañó Virgilio, un guía que trabajaba para el hotel donde nos hospedábamos y que nos llevó a ver Masaya, Granada, el Mombacho y alguna que otra joyita de la zona.

Pero todavía nos quedaba lo mejor, aysss, Corn Islands, dos islitas en el Caribe absolutamente encantadoras, lo más parecido al paraíso que he visto junto con las Phi Phi Islands. Un Caribe SUUUPER virgen donde sólo encuentras a la gente que vive allí y unas playas absolutamente fascinantes. No me atrevo a recomendarlo a todo el mundo, ya que por ejemplo nos encontramos con 1 turista italiano (uno de los 3 que vimos en la Isla) que viajaba sólo y el pobre hombre nos comentó que estaba bastante aburrido, pero ese no fue nuestro caso ya que realmente disfrutamos plenamente de nuestra estancia.

En resumen, lo pasamos en grande: nadando, "escalando", volando en avionetas, mezclándonos con la gente, buceando, tomando el sol, gritando, ... en fin que ¡¡ Me encanta Nicaragua !!!

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